Una web de vivienda que no enseña ni un piso
Parece un error de diseño y es justo lo contrario: la parte que estaba sin resolver no era encontrar el anuncio, era decidir dónde buscarlo.
El hueco
Buscar piso en Madrid está resuelto. Hay portales enormes, con filtros de todo tipo y miles de anuncios. Lo que no está resuelto es el paso de antes: en esos portales hay que escribir el nombre de un barrio, y ese nombre se decide con lo poco que uno sabe.
Casi todo el mundo escribe dos o tres. Los que le suenan porque vive un amigo, porque salió una noche o porque los ha oído. De los 131 barrios del municipio y de todos los núcleos de la corona con tren directo, el noventa y ocho por ciento no llega ni a entrar en la búsqueda.
No es un problema de pereza. Es que nadie tiene forma de saber que un barrio del que no ha oído hablar le deja doscientos euros al mes y le quita diez minutos al día. Esa información existe, pero no está ordenada alrededor de la vida de nadie.
La idea
Un piso se elige por sus metros y su precio. Una zona se elige por la vida que permite: cuánto tardas en llegar a los sitios a los que vuelves, cuánto te queda a fin de mes, qué tienes a diez minutos andando.
Así que empezamos por ahí. Cuéntanos tu semana —el presupuesto y los sitios a los que vas, con sus días— y te devolvemos las zonas de Madrid donde ese intercambio sale a tu favor. Incluidas, sobre todo, las que no te habías planteado.
Cómo nos medimos
Esto no funciona si te enseñamos zonas bonitas. Funciona si te enseñamos una zona que no conocías y que, al verla, te parece razonable. Por eso lo único que preguntamos al final de cada ficha es si conocías el sitio y si lo tendrías en cuenta.
Esas dos respuestas son la única métrica que nos importa, y son también el motivo de que aquí no haya publicidad ni anuncios: en el momento en que ganásemos dinero por enseñarte un piso concreto, dejaríamos de poder decirte con honestidad dónde buscarlo.
Tres cosas que no vamos a cambiar
- Sin anuncios de pisos. Ni propios ni de nadie.
- Sin cuenta. Se entra, se usa y se sale. No hay nada que registrar ni nadie que te vaya a escribir.
- Sin inventarse un dato. Cuando algo no se sabe, se dice que no se sabe. Rellenar un hueco con una estimación bonita es la manera más rápida de que una herramienta como esta deje de servir para nada.